La Osadía de un Forastero y el Negocio de la Major League Baseball
Caso #5: Bing Russell v. National Association of Professional Baseball Leagues
“Un territorio de béisbol es un pedazo geográfico con un radio de 90 millas a la redonda medido desde el home plate. Dentro de ese territorio tienes un derecho exclusivo de operar un equipo profesional de béisbol. Fuera de él no.”
— The Battered Bastards of Baseball (Documental de Netflix, 2014)
El negocio de Major League Baseball es un espectáculo que depende de victorias que lleven a un campeonato, y un nivel de competencia que haga ese campeonato digno de orgullo para los fanáticos. Una sin la otra no basta para que el fanático dirija su atención y su dinero.
El problema es que las victorias dependen de talento, y el talento es limitado. Los equipos con mayores recursos pueden captar a los mejores jugadores, lo que desequilibra la competencia, y un campeonato sin competencia real no vale mucho como espectáculo.
MLB resolvió esta tensión con una herramienta radical: convirtió cada equipo en un monopolio geográfico. Un territorio exclusivo de 90 millas a la redonda donde nadie más puede operar béisbol profesional. La exclusividad garantiza que cada propietario pueda gastar en talento y capturar para sí los beneficios de esa inversión, sin riesgo de que un competidor en su mismo mercado le dispute la audiencia.
Lo que eso significa es que un territorio de béisbol tiene valor en sí mismo, siempre que quien lo opere pueda brindar un buen espectáculo. Y en 1973, cuando la ciudad de Portland perdió a su equipo de béisbol, un actor californiano llamado Bing Russell vio una oportunidad que MLB ignoró, adquiriendo un pedazo geográfico de 90 millas por la insignificante suma de 500 dólares.1
Russell no era cualquier actor con nostalgia. Había crecido en los años treinta como mascota informal de los New York Yankees en los campos de entrenamiento, donde forjó una gran amistad con grandes del deporte como fueron Lou Gehrig y Lefty Gómez. Conocía el negocio desde adentro y a la vez sabía cómo montar un show para los fanáticos.
Para armar el equipo, colocó un anuncio en el periódico para tryouts abiertos. Trescientos jugadores hicieron fila, entre los que había rechazados, retirados, hasta un catcher zurdo, algo que es una completa anomalía en el béisbol. De este grupo de inadaptados beisboleros nacieron los Portland Mavericks, el único equipo independiente del béisbol profesional organizado en todo el país, sin afiliación a ningún club de Grandes Ligas y sin dinero corporativo.
El éxito del equipo no se hizo esperar. Para el final de la segunda temporada, Russell había sido nombrado Ejecutivo del Año.2 En cuatro años, los Mavericks rompieron récords de asistencia en ligas menores promediando más de 120,000 fanáticos por temporada y sumando cuatro títulos de división en cinco años.3 Todo en una ciudad que MLB había declarado un desierto beisbolero.
Pero Russell estaba a punto de recibir dos lecciones importantes del negocio del béisbol. La primera, sobre quién controla los territorios; la segunda, sobre cuánto vale ese derecho.

Mi territorio, mis reglas
Para entender por qué los Mavericks eran una anomalía, y por qué MLB tenía el poder de decidir su destino, hay que retroceder a 1882 al hombre más rico de su época.
John D. Rockefeller creó el Fideicomiso Standard Oil: un mecanismo donde los accionistas de cuarenta compañías petroleras transferían sus acciones a nueve fideicomisarios que controlaban todo. Standard Oil llegó a dominar el 90% de la refinación de petróleo en Estados Unidos.4 Fijaba precios, eliminaba competidores mediante guerras de precios locales, y negociaba rebajas secretas con los ferrocarriles para estrangular a cualquier rival.
La reacción pública contra este fideicomiso llevó al Congreso de los Estados Unidos a aprobar el Sherman Antitrust Act el 2 de julio de 1890.5 Su principio era simple: todo contrato o combinación que restrinja el comercio interestatal es un monopolio, y por tanto ilegal. En 1911, la Suprema Corte de Justicia norteamericana usó el Sherman Act para ordenar la disolución de Standard Oil en 34 compañías separadas.6 En pocas palabras el Sherman Act era una ley que existía para que ninguna entidad privada pudiera controlar un mercado entero, o fijar precios a voluntad.
MLB enfrentó su primera prueba del Sherman Act en mayo de 1922, en el caso Federal Baseball Club of Baltimore v. National League.7 Los dueños de los Baltimore Terrapins, un club de la extinta Federal League, demandaron a la MLB por conspiración para monopolizar el béisbol. En primera instancia ganaron, pero la Corte de Apelaciones revirtió el fallo a favor de MLB, y cuando el caso llegó a la Suprema Corte, el juez Oliver Wendell Holmes confirmó esa reversión por unanimidad. Su razonamiento fue cuestionable pero directo: el béisbol profesional no constituye comercio interestatal y por lo tanto no está sujeto al Sherman Act.
La decisión era dudosa incluso en 1922. En 1953, la Suprema Corte tuvo la oportunidad de revertirla en Toolson v. New York Yankees y no lo hizo.8 En 1972, en Flood v. Kuhn, la Corte reconoció que el béisbol sí era comercio interestatal, llamando al precedente “anómalo”, pero aun así se negó a revertirlo.9 Más adelante en 1998, el Curt Flood Act eliminó la exención, pero solo lo hizo para las relaciones laborales de los equipos con los jugadores.10 Todo lo demás, incluyendo la exclusividad sobre territorios, quedó intacto.
El resultado es que MLB es la única liga deportiva profesional en EE.UU. con una exención antimonopolio general. Por ejemplo la NFL ha enfrentado al menos catorce ligas rivales desde 1922, mientras que MLB no ha enfrentado ninguna de importancia desde que la Federal League murió en 1915.11
Nada personal; es solo negocios
Para Russell, un forastero que había relanzado una ciudad sin béisbol, esa exención de antimonopolio pondría en peligro su afortunada inversión. Y es que no importaba que llenara el estadio, que rompiera récords, o que los fanáticos de Portland lo adoraran. Nada de eso quitaba el hecho de que los derechos territoriales que compró por 500 dólares existían dentro de un sistema donde la MLB podía reclamar el territorio en cualquier momento para un equipo afiliado. Y sin el Sherman Act para protegerlo, Russell no tenía recurso legal para impedirlo.
Después de la temporada de 1977, eso fue exactamente lo que pasó. La Pacific Coast League (PCL) decidió reinstalar un equipo afiliado en Portland. MLB se había percatado del éxito de Russell, viendo que Portland sí podía sostener un equipo de béisbol profesional. Ahora que alguien más lo había probado con su dinero y su riesgo, la liga quería el territorio de vuelta.
Russell no podía impedir que le quitaran el equipo. Pero sí podía dar la batalla en una cosa: el precio de su salida.
Una oferta que no podrá rechazar
La PCL ofreció a Russell la suma de 26,000 dólares por los derechos de los Mavericks, una suma que representaba cinco veces la compensación estándar por un territorio de liga menor. Russell fue enfático en su respuesta: “deben poner un cero entre el dos y el seis si quieren que los escuche”.12
En vista de que la PCL no parecía reaccionar a la solicitud de Russell, este inició un procedimiento de arbitraje ante la National Association of Professional Baseball Leagues. La pregunta que el árbitro tenía que resolver era, en esencia, la misma que se resuelve en cualquier disputa de valoración judicial. ¿Cuánto vale este territorio?
Para la liga, el número no había cambiado, 26,000 dólares era más que generoso y era el estándar histórico ajustado. Para Russell el número se quedaba corto; debían ser 206,000 dólares. La diferencia entre ambos números era una diferencia de método de valoración. La liga valoraba el territorio por lo que históricamente se había pagado por territorios similares; un enfoque de comparables. Russell valoraba el territorio por lo que él había demostrado que podía producir; un enfoque basado en los flujos futuros que él mismo había creado.
El argumento de Russell se resumía en “no me digas cuánto valía esto antes de que yo llegara, dime cuánto vale ahora”. El valor no estaba en la tierra ni en el estadio ni en los contratos de jugadores. El valor estaba en la demanda demostrada en una ciudad que pagaba por ver béisbol.
Al final, el árbitro le dio la razón a Russell, y con ello el pago más alto en la historia del béisbol por un territorio de liga menor.13 Russell ganó la valoración. Pero perdió lo que importaba. Los Mavericks dejaron de existir.
Si no los puedes vencer, únete a ellos
La ironía de toda esta historia es que hoy existe un equipo como el de Russell, independiente y lleno de peloteros inadaptados, y no solo sobrevive sino que prospera. Los Savannah Bananas, fundados en 2016 por Jesse Cole, juegan “Banana Ball” en una gira que en 2025 pasó por 18 estadios de Grandes Ligas y atrajo más de dos millones de fanáticos. A la fecha están valuados en 500 millones de dólares.14

La diferencia es que Cole nunca intentó competir dentro del sistema. No juega en ninguna liga organizada, no disputa campeonatos contra equipos afiliados, no amenaza la pirámide. Los Bananas alquilan los estadios de MLB cuando los equipos no los usan y la MLB cobra por eso. Son los Harlem Globetrotters del béisbol y coexisten felizmente con el monopolio porque no lo amenaza.
Russell demostró que podías ganar dentro del sistema sin el sistema. Eso era peligroso. Cole demuestra que puedes ganar al lado del sistema sin tocarlo. Eso es útil. El monopolio solo aplasta a quien intenta jugar su juego sin su permiso.
En 2020, MLB eliminó 42 equipos de ligas menores, reduciendo el sistema afiliado en un 26%.15 Pudieron hacerlo porque la exención antimonopolio los protege de cualquier reclamo. Al menos eso les aseguró el juez Holmes en 1922.
Bing Russell pagó 500 dólares por un territorio de béisbol: un pedazo geográfico con un radio de 90 millas medido desde el home plate. Cuando se lo quitaron, fue al único foro que tenía disponible y demostró que lo que había construido valía mucho más de lo que el monopolio quería pagarle. Ganó la batalla del precio. Perdió la guerra por el equipo. Para bien o para mal, así es el negocio del béisbol.
Beth Collier, "Bing Russell and the Mavericks of Baseball" (Substack). Russell pagó $500 por los derechos territoriales de béisbol en Portland tras la salida de los Beavers de la Pacific Coast League.
Dartmouth Alumni Magazine, "In a League of His Own." Russell fue nombrado Class A Executive of the Year después de la segunda temporada de los Mavericks. https://dartmouthalumnimagazine.com/articles/league-his-own-1
Fun While It Lasted, "1973-1977 Portland Mavericks Baseball." 125,300 fanáticos en 33 juegos en 1977, récord de asistencia para ligas menores de temporada corta. https://funwhileitlasted.net/2012/05/12/1973-1977-portland-mavericks-baseball/
Yale Energy History, "Antitrust and Monopoly." Standard Oil llegó a controlar aproximadamente el 90% de la refinación de petróleo en Estados Unidos. https://energyhistory.yale.edu/antitrust-and-monopoly/
Sherman Antitrust Act, 26 Stat. 209 (1890). National Archives, "Sherman Anti-Trust Act." Aprobado 51-1 en el Senado y 242-0 en la Cámara. https://www.archives.gov/milestone-documents/sherman-anti-trust-act
Standard Oil Co. of New Jersey v. United States, 221 U.S. 1 (1911). El Tribunal Supremo ordenó la disolución en 34 compañías separadas. https://supreme.justia.com/cases/federal/us/221/1/
Federal Baseball Club of Baltimore v. National League, 259 U.S. 200 (1922). Opinión unánime de Holmes, J. https://supreme.justia.com/cases/federal/us/259/200/
Toolson v. New York Yankees, 346 U.S. 356 (1953). La Corte se negó a revertir Federal Baseball argumentando que el Congreso había tenido treinta años para legislar y no lo había hecho. https://supreme.justia.com/cases/federal/us/346/356/
Flood v. Kuhn, 407 U.S. 258 (1972). La Corte reconoció que el béisbol era comercio interestatal pero describió la exención como una “anomalía” que correspondía al Congreso corregir. https://supreme.justia.com/cases/federal/us/407/258/
El Curt Flood Act de 1998, Pub. L. 105-297. Eliminó la exención antimonopolio exclusivamente para relaciones laborales con jugadores de Grandes Ligas. https://www.congress.gov/105/plaws/publ297/PLAW-105publ297.htm
SABR, "Baseball and the Supreme Court: 2022 — The Legacy of the Antitrust Exemption." La NFL ha enfrentado al menos 14 ligas rivales; MLB es la única liga con exención antimonopolio general. https://sabr.org/supreme-court/antitrust
Setliff Law, "The Battered Bastards of Antitrust Law" (Aug. 14, 2023); Beth Collier, "Bing Russell and the Mavericks of Baseball." Russell exigió $206,000 en arbitraje. https://www.setlifflaw.com/the-battered-bastards-of-antitrust-law/
Setliff Law, supra nota 13. El pago de $206,000 fue el más alto en la historia del béisbol por un territorio de liga menor. https://www.setlifflaw.com/the-battered-bastards-of-antitrust-law/
ESPN, "Savannah Bananas to visit 3 football, 18 MLB stadiums in '25" (Oct. 4, 2024); Parade, "The Savannah Bananas Are Worth $500 Million" (Mar. 2026). https://www.espn.com/mlb/story/_/id/41595625/savannah-bananas-visit-3-football-18-mlb-stadiums-25
SABR, supra nota 12. MLB eliminó 42 equipos de ligas menores en 2020, reduciendo el sistema afiliado en un 26%. https://sabr.org/supreme-court/antitrust



