La Importancia del Testimonio de Expertos en Casos Antimonopolio
Caso #3: NFL Sunday Ticket Antitrust Litigation
Los casos antimonopolio a menudo involucran análisis económicos complejos que están más allá de la experiencia de la mayoría de los jueces. Como resultado, se recurre a testigos expertos, típicamente economistas o especialistas de la industria, para proporcionar perspectivas sobre la dinámica del mercado, los efectos competitivos y los posibles daños resultantes de supuestas conductas anticompetitivas.
En el caso de los Estados Unidos de América, el estándar para admitir testimonios periciales quedó establecido en el histórico caso Daubert v. Merrell Dow Pharmaceuticals (1993), donde la Corte Suprema interpretó la Regla Federal 702 asignando a los jueces un "papel de guardián". Esta función judicial exige verificar que todo testimonio experto cumpla con dos requisitos fundamentales: relevancia para el caso y fiabilidad metodológica, estableciendo así criterios específicos que guían esta evaluación crítica.
Según esta sentencia, los jueces, antes de aceptar el testimonio de un experto, deben verificar si es confiable revisando:
Si lo que dice el experto puede comprobarse y ponerse a prueba.
Si otros expertos han revisado y publicado sobre ese método o teoría.
Qué tan probable es que el método utilizado cometa errores.
Si existen reglas claras sobre cómo debe aplicarse ese método.
Si la mayoría de los expertos de ese campo consideran válido ese método.
Básicamente, se trata de asegurar que el testimonio del experto se base en estudios y métodos con respaldo profesional y no en simples opiniones personales.
En casos históricos como United States v. Microsoft Corp. (2001)1, el testimonio de expertos ha sido instrumental para ayudar al tribunal a comprender las complejidades del mercado de software y los posibles efectos anticompetitivos de las acciones de Microsoft. De manera similar, en un caso más reciente como lo fue Apple Inc. v. Pepper (2019)2, el análisis de expertos fue crucial para evaluar el impacto económico de las políticas de la App Store de Apple en los consumidores.
Los expertos en casos antimonopolio típicamente desempeñan varias funciones, entre las que podemos citar:
Ayudar a definir el mercado relevante.
Evaluar el impacto de la supuesta conducta anticompetitiva.
Desarrollar modelos para estimar el daño financiero causado por la supuesta conducta anticompetitiva.
Realizar escenarios contrafactuales (también conocidos como "but-for worlds") para ilustrar cómo habría sido el mercado en ausencia de la supuesta conducta anticompetitiva.
La creación de modelos "but-for world" resultó crucial en el caso del NFL Sunday Ticket, pues la decisión del tribunal dependió principalmente de la fiabilidad de estos escenarios hipotéticos presentados por los expertos. Estos modelos muestran cómo habría sido la situación si cierta acción no hubiera ocurrido, permitiendo comparar este mundo hipotético con la realidad actual.
En el caso de NFL Sunday Ticket, los expertos de los demandantes construyeron modelos "but-for world" para demostrar un mercado alternativo de transmisiones de juegos de la NFL sin el acuerdo exclusivo entre la liga y DirecTV. Sus análisis intentaron ilustrar cómo este escenario alternativo habría modificado la estructura de precios para los consumidores y ampliado las opciones disponibles para ver los partidos fuera de mercado, proporcionando así una base comparativa para evaluar el impacto real del acuerdo cuestionado.
Resumen del Caso Antimonopolio del NFL Sunday Ticket
El caso "NFL Sunday Ticket Antitrust Litigation", involucró una disputa entre una clase de suscriptores del NFL Sunday Ticket de DirecTV (“los Demandantes”) contra la National Football League (NFL), sus equipos miembros y DirecTV (los “Demandados”). Los Demandantes alegaron que la NFL y DirecTV habían participado en prácticas anticompetitivas en la distribución de juegos de la NFL fuera de mercado a través del paquete NFL Sunday Ticket.
En su esencia, el caso se centró en si la venta colectiva de los derechos de transmisión de ciertos juegos por parte de la NFL, combinada con el derecho exclusivo de DirecTV de distribuir Sunday Ticket, violaba las leyes antimonopolio al restringir la accesibilidad de estos juegos por otros medios e inflar los precios para los consumidores.
Los Demandantes argumentaron que, en ausencia del acuerdo de la NFL con DirectTV, los equipos individuales de la NFL habrían sido libres de vender sus derechos de transmisión de forma independiente, lo que potencialmente conduciría a más opciones y precios más bajos para los consumidores. Los Demandados, por otro lado, sostuvieron que sus acuerdos eran necesarios para la producción y distribución eficiente del contenido de la NFL.
El Análisis del Tribunal
El tribunal falló a favor de los Demandados al conceder su moción para un juicio sumario3, rechazando así las pretensiones de los Demandantes. Esta decisión se fundamentó esencialmente en la evaluación crítica que hizo el tribunal del testimonio presentado por los expertos de los Demandantes.
Los expertos propuestos por los Demandantes fueron el Dr. Rascher y el Dr. Zona, quienes proporcionaron modelos que intentaban demostrar cómo habría funcionado el mercado en ausencia de los supuestos acuerdos anticompetitivos.
El modelo "but for world" del Dr. Rascher planteaba un escenario hipotético donde, sin el acuerdo de venta colectiva con DirecTV, los partidos de la NFL fuera de mercado habrían estado disponibles gratuitamente en canales abiertos y de cable básico, similar al modelo de transmisión del fútbol colegial universitario. Para calcular los daños, asumió que en este escenario alternativo los consumidores no habrían pagado suma alguna por acceder a estos encuentros deportivos.
El tribunal señaló importantes deficiencias en el modelo del Dr. Rascher. Por un lado determinó que este carecía de una metodología económica sólida y se sustentaba principalmente en suposiciones sin respaldo adecuado. Por otro, que el modelo ignoraba las diferencias sustanciales entre las transmisiones del fútbol universitario y las de la NFL, un factor crucial para cualquier análisis comparativo válido en este contexto.
En cuanto al Dr. Zona, este desarrolló dos modelos "but for world" que ilustraban un mercado sin exclusividad en la distribución de partidos de la NFL. Sus análisis pretendían demostrar cómo la incorporación de distribuidores alternativos para los juegos fuera de mercado modificaría tanto la estructura de precios como los patrones de consumo en la audiencia.
Sin embargo, el tribunal identificó varias fallas fundamentales en los modelos del Dr. Zona:
Primero, las proyecciones mostraban comportamientos económicamente irracionales, como las de que los consumidores optarían por opciones más caras.
Segundo, el concepto de servicio "directo al consumidor" carecía de una definición precisa, imposibilitando evaluar la viabilidad de los métodos alternativos propuestos.
Tercero, los modelos presumían la disponibilidad de servicios de streaming para los partidos de la NFL durante todo el período relevante (2011-2023), sin presentar evidencia suficiente que respaldara esta suposición técnica y comercial.
Basándose en estos problemas, el tribunal excluyó los testimonios del Dr. Rascher y del Dr. Zona bajo la Regla Federal de Evidencia 702, y aplicación de los “Factores Daubert”.
La Decisión del Tribunal y Sus Implicaciones
Con la exclusión del testimonio de los expertos de los Demandantes, el tribunal determinó que no había evidencia suficiente para respaldar un hallazgo de daño o perjuicios causados a estos. Esta decisión subraya varios puntos importantes sobre el papel del testimonio de expertos en casos antimonopolio:
La importancia de una metodología económica sólida: Las opiniones de los expertos deben basarse en principios y análisis económicos confiables, no en mera especulación o suposiciones no respaldadas.
La necesidad de modelos claramente definidos: Los expertos deben proporcionar modelos bien definidos y económicamente racionales de escenarios alternativos de mercado cuando alegan daño anticompetitivo.
El papel crítico de las suposiciones basadas en evidencia: Cualquier suposición hecha en los modelos de expertos debe estar respaldada por evidencia concreta, particularmente cuando se proponen escenarios contrafactuales.
Conclusión
El caso del NFL Sunday Ticket reafirma el papel crítico que juega el testimonio de expertos en los litigios antimonopolio, particularmente en casos que involucran valoración y cálculos de daños. Por igual, sirve como un recordatorio de que, si bien el testimonio de expertos es esencial para ayudar a los tribunales y jurados a comprender problemas económicos complejos, debe cumplir con altos estándares de confiabilidad y relevancia.
El caso United States v. Microsoft Corp. (2001) fue un caso antimonopolio emblemático donde el Departamento de Justicia y veinte fiscales estatales demandaron a Microsoft por presunto abuso de su posición dominante en el mercado de sistemas operativos, específicamente por vincular su navegador Internet Explorer con Windows de manera que dificultaba la instalación de navegadores competidores, lo que se consideró una práctica anticompetitiva que violaba las leyes antimonopolio estadounidenses. [United States v. Microsoft Corp., 87 F. Supp. 2d 30]
En Apple v. Pepper (2019), la Corte Suprema de Estados Unidos decidió, en un fallo dividido 5-4, que los consumidores de iPhone podían demandar directamente a Apple por prácticas antimonopolio relacionadas con la App Store. El caso surgió cuando consumidores alegaron que Apple ejercía un poder monopolístico al cobrar una comisión del 30% a los desarrolladores y requerir que todas las aplicaciones se vendieran exclusivamente a través de la App Store, resultando en precios artificialmente inflados. Esta decisión fue significativa porque estableció que los usuarios de plataformas digitales pueden ser considerados compradores directos con derecho a presentar demandas antimonopolio. [Apple Inc. v. Pepper, 139 S. Ct. 1514 (2019)]
Una "moción de sentencia como cuestión de derecho" es una solicitud legal que solicita a un juez que falle a favor de una de las partes sin la deliberación del jurado (o que revoque el veredicto del jurado), que generalmente se realiza cuando la parte solicitante cree que la evidencia es tan concluyente que ningún jurado razonable podría fallar a favor de la parte contraria. Se rige por la Regla 50 de las Reglas Federales de Procedimiento Civil y se puede realizar durante el juicio después de la presentación del caso de la parte contraria o después del veredicto. Si se concede, da como resultado una sentencia a favor de la parte solicitante, lo que efectivamente pone fin a esa parte del caso o revoca la decisión del jurado.


